Cómo cambiar un grifo de cocina es una de esas tareas de bricolaje que parecen más complicadas de lo que son en realidad.
Con las herramientas adecuadas y siguiendo el orden correcto, se puede resolver en menos de una hora sin necesidad de llamar a un fontanero. En esta guía te explico el proceso completo, los errores más habituales y cuándo conviene delegarlo en un profesional.
Herramientas necesarias
Antes de empezar, reúne lo siguiente:
- Llave inglesa o llave ajustable
- Destornillador (plano y de estrella)
- Cinta de teflón
- Un cubo o trapo para recoger restos de agua
- El grifo nuevo, con latiguillos si no vienen incluidos
Si el espacio bajo el fregadero es reducido, una llave de tuerca para fregadero (basin wrench) facilita mucho el acceso a las conexiones traseras.
Cómo cambiar un grifo de cocina: paso a paso
- Cierra las llaves de paso
Antes de tocar nada, cierra las llaves de agua fría y caliente que alimentan el grifo. Suelen estar bajo el fregadero. Abre el grifo viejo un momento para liberar la presión residual. - Desconecta los latiguillos
Con la llave inglesa, afloja las tuercas que conectan los latiguillos a las llaves de paso y al grifo. Ten el cubo cerca: siempre queda algo de agua en la tubería. - Retira el grifo antiguo
Desde abajo del fregadero, afloja la tuerca o el tornillo que sujeta el grifo a la encimera. Si está oxidado o muy apretado, puede necesitar algo más de fuerza. Una vez suelto, retira el grifo desde arriba. - Limpia la zona
Aprovecha este paso para limpiar los restos de cal, óxido o silicona vieja alrededor del agujero de montaje. Una superficie limpia ayuda a que el nuevo grifo selle bien. - Instala el grifo nuevo
Coloca el nuevo grifo en el agujero de montaje y fíjalo desde abajo con la tuerca o el sistema de anclaje que incluya. Envuelve las roscas de las conexiones con cinta de teflón antes de enroscar los latiguillos: esto evita fugas a medio plazo. - Conecta los latiguillos y abre el agua
Conecta los latiguillos nuevos (o los existentes si están en buen estado) a las llaves de paso y al grifo. Aprieta bien, sin forzar en exceso. Abre el agua despacio y comprueba que no hay goteos en ninguna conexión.
Errores comunes al cambiar un grifo de cocina
- No usar cinta de teflón: sin ella, las roscas no sellan bien y aparecen fugas semanas después, aunque en el momento de instalarlo todo parezca correcto.
- Apretar demasiado las conexiones: forzar las tuercas puede dañar las roscas o romper las juntas internas, justo lo contrario de lo que se busca.
- No comprobar la presión del agua poco a poco: abrir el agua de golpe puede desplazar una conexión floja. Mejor abrir despacio y revisar cada unión.
- Comprar un grifo sin medir la distancia entre conexiones: sobre todo en grifos extensibles o de doble mando, las medidas varían entre modelos.
Cuándo no es tan sencillo: otros cambios de grifería
Cambiar un grifo de cocina suele ser el trabajo más accesible para hacerlo uno mismo. Otros cambios de grifería son algo más complejos y, dependiendo del caso, puede compensar contratar a un profesional:
Cambiar grifo de bañera: precio
El cambio de un grifo de bañera suele costar entre 70 y 130 € si el grifo es de pared, ya que requiere acceso a una instalación empotrada y más manipulación de las conexiones internas.
Cambiar monomando de ducha: precio
Sustituir un monomando de ducha tiene un coste similar, entre 80 y 150 €, especialmente si el mecanismo está integrado en la pared y hay que desmontar el embellecedor.
Instalar un lavabo: precio
Instalar un lavabo nuevo, no solo el grifo, sino la pieza completa con su desagüe, suele costar entre 100 y 200 € en mano de obra, sin contar el precio del lavabo.
Estos trabajos implican más manipulación de la instalación fija de la vivienda, y un error en el sellado puede provocar filtraciones que no se ven hasta que ya han dañado el suelo o la pared inferior.
¿Prefieres que me encargue yo del cambio de grifo, sea en la cocina, el baño o la ducha? Trabajo en Castro-Urdiales, Laredo, Limpias, Treto y la comarca de Vizcaya. Presupuesto claro antes de empezar.